La “suerte” de ser madre 24 horas

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Llevo seis meses, tres semanas y cinco días teniendo la “suerte” de ser madre 24 horas. Si eres otra de las afortunadas, seguramente entenderás sin necesidad de más explicaciones el entrecomillado de la palabra. Para quien no lo tenga tan claro. Sigue leyendo que aquí viene la explicación.

Parto de la base de que soy muy afortunada por las circunstancias que estoy viviendo. Considero una suerte (ahora sí, sin comillas) el hecho de poder dedicar un año de mi vida a mini C. Dicho esto, lo que realmente consideraría la leche, es el hecho de poder elegir libremente si quiero dedicar este año a este fin.

Más de un año de baja por hijo

Me sigo explicando. Cuando fui consciente de que estaba embaraza y de que Mr. B y yo teníamos que empezar a pensar cómo nos plantearíamos el primer año de nuestro bebé, no pensé que al final sería así. Ya sé que la mayoría de las madres en Alemania se toman un año de excedencia (si no alguno más), para estar en casa y disfrutar de sus bebés. Pero yo no quería que este fuera mi caso. Tengo treinta y dos años (treinta y uno cuando me quedé embarazada), y pensaba (que alguien me corrija si me equivoco) que un año de parón profesional, más los meses previos a dar a luz, es mucho tiempo fuera del mercado laboral. Sigo pensando. ¿Y si queremos tener más de un hijo? ¿Qué pasaría si tenemos dos hijos? ¿O incluso tres? Pues significaría que estaría tres años fuera del mercado laboral, uno por cada hijo, más los tiempos de baja por embarazo. (En Alemania seis semanas antes de la fecha prevista del parto, si no te la dan antes).

La reunión con mi jefe

Pues bien, con todo esto en mi cabeza, empecé a pensar en alternativas. Lo primero que pensé fue que yo no necesito un año en casa con mi bebé. Con seis meses sería suficiente. Así podría incorporarme antes a trabajar y demostrarle a mi jefe que puede contar conmigo. Que el hecho de haberme convertido en madre no tiene que hacerme invisible profesionalmente. Me sentía mucho mejor. Mucho más relajada sin esa sensación de que estaba renunciando a mi “yo profesional” para dar rienda suelta a mi “yo maternal”.

Unas semanas más tarde, tuve la reunión con mi jefe. Entonces hablamos sobre mi idea acerca de la baja maternal que iba a tomar. Al exponerle mi pensamiento de volver seis meses después de haber dado a luz, cual no sería mi sorpresa cuando me miró con bastante incredulidad. Su respuesta fue: a mi me da igual que estés seis meses, doce meses o dieciocho meses fuera. Lo que quiero saber es cuándo vas a volver y en qué condiciones”. (Refiriéndose a si volvería trabajando la jornada completa, o a si regresaría con jornada reducida).

¿Hubiera reaccionado igual si en lugar de una mujer hubiera sido un hombre quien le hubiera propuesto el caso? En Alemania cualquiera de los dos progenitores puede tomarse una excedencia por paternidad o maternidad. El mínimo de tiempo que debe estar fuera del trabajo para tener derecho a prestación es de dos meses durante los primeros catorce meses de vida del bebé, si son los dos progenitores los que finalmente disfrutan de este derecho. ¿Crees que mi jefe le hubiera dicho a un padre que está pensando en tomarse una baja que a él le da igual que se tome dos meses que cuatro que seis? Probablemente no. ¿Qué le habría dicho? Pues que cuentan con él y que, aunque está en su derecho de tomarse la baja, le gustaría poder volver a tenerlo en su equipo cuanto antes. ¿Se sentiría un hombre ofendido por ello? ¿Privado de algún derecho? Creo que no, más bien lo contrario. A mí me suena más a halago.

Búsqueda de guarderías para menores de un año

Tras este primer contacto con la realidad, intenté no caer en el desánimo. Pensé que claro, mi jefe no está acostumbrado a que una madre quiera volver tan pronto. Pero yo seguía empeñada en que eso era lo mejor para mí. Cuando comenzamos con la búsqueda de guarderías, me llevé la segunda decepción. Fue entonces cuando me di cuenta de que el 95% de las guarderías que preguntamos, no aceptaban a bebés menores de un año. Por suerte, hubo una donde sí había plazas y sí aceptarían a un bebé de seis meses. Sin embargo, cuando fuimos a verla, me di cuenta de que mi hijo sería el bebé más pequeño con diferencia. Yo veía por allí a niños de año y medio o dos años, empujándose (jugando) los unos a los otros y pensé, ¿y mi bebé de seis meses que va a hacer aquí? 

La alternativa de las Tagesmutter o madres de día

Buscamos entonces la opción de las Tagesmutter. Las Tagesmutter son unas madres de día que se quedan en casa cuidando de los bebés / niños de los demás. Suelen tener un máximo de cinco niños en casa, y se supone que es una alternativa a la guardería algo más individual y familiar. Visitamos dos Tagesmutter y la cosa no mejoró. Los niños que allí había eran también mucho mayores de seis meses. Dejar a mi bebé de seis meses con cuatro niños de entre doce meses y tres años no era lo que buscaba. Yo buscaba poder dejar a mini C con más bebés de edades similares a la de él, pero esta opción no parecía posible. Los bebés de seis meses en Alemania, la mayoría, están en casa con sus madres. No en guarderías o con Tagesmutter.

Decidí dejar todo esto reposando en mi cabeza por unos días, y finalmente tomamos la decisión de que me quedaría en casa con mini C durante su primer año.

Han pasado ya unos meses de esto, y mi rodaje como madre ha ido aumentando con los meses. Por un lado, como decía al principio, me siento muy afortunada de poder compartir este tiempo con mi hijo. Mentiría si dijera que no me encanta ver como se despierta por las mañanas, sin prisas, sin horarios. O dormirle en mis brazos cuando se pone pesado a media tarde. Pero siendo sincera, siendo cien por cien franca contigo, lo que me hubiera encantado es saber que me quedo en casa con mi bebé por convicción, y no porque no me quedaba otra alternativa. 

La “suerte” de ser madre 24 horas es una suerte, sobre todo para aquellas madres que conscientemente así lo eligen. Me encantaría que este sistema que aquí tenemos y que soy la primera que lo alaba, no sólo apoyara a las madres que eligen estar con sus bebés un año en casa (incluso hasta tres). Ayudándolas laboral (te protegen del despido y guardan el puesto), y económicamente (te pagan el 67% de tu sueldo neto – aprox. depende de tu salario- durante el primer año). Me gustaría que del mismo modo, las madres que por una razón u otra prefieren incorporarse antes a su trabajo tras la maternidad, y que no eligen quedarse un año junto a sus bebés, también tuviesen el apoyo necesario para hacerlo. Y aquí no pienso sólo en guarderías destinadas a menores de doce meses. Estoy pensando en el apoyo y comprensión de la sociedad en general. No tener que sentirte juzgada por querer incorporarte a trabajar dejando a tu bebé en una guardería, teniendo la posibilidad de quedarte con él un año en casa.

Creo que tan malo es sentirte obligada a incorporarte a trabajar demasiado pronto como demasiado tarde. Creo que debería ser una decisión totalmente personal, en lugar de una decisión tomada como consecuencia de las circunstancias que te rodean. Hoy en día mujeres y hombres invertimos muchos años de nuestra vida en formarnos académicamente para, en plena década de desarrollo profesional, verte en la tesitura de tener que decidir si quieres tener hijos (porque hay una edad para tener hijos) o quieres apostar por tu carrera.

Pues ahí lo dejo.

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11 comments

  1. Hola,

    Acabo de descubrir tu blog porque mi chico y yo nos estamos empezando a plantear formar una familia y vivimos en Alemania (él es alemán), así que ya tienes una seguidora más!

    Me ha encantado esta entrada y coincido al 100% en todo lo que dices, además, ya me había llegado la misma información por otras vías… qué maravilla de sistema, comparado con España, pero a la vez que pena no “tener la libertad de elegir”, verdad?

    Un saludo y hasta pronto!

    1. Hola Rosa,

      La verdad es que está genial poder quedarte con tu bebé tanto tiempo en casa, pero por otro lado también estaría genial tener las mismas facilidades para incorporarte antes del año a trabajar (pienso yo). Es un tema bastante controvertido donde muchas chicas piensan igual que nosotras y otras muchas ni si quiera nos entienden 🙂 . Al final lo bueno es poder al menos decirlo y así por desahogarnos 😉

      Un abrazo,
      Ana

  2. Una alegría haber encontrado tu blog
    Soy una gaditana que lleva viviendo en USA 4 años y que se muda a Alemania muy prontito con un bebe de 5 meses.
    La verdad es que entiendo perfectamente como te sientes…
    En mi caso me gustaría priorizar el aprender aleman lo antes posible y no tengo ni idea de como lo voy a hacer cuidando de un bebe 24/7. De trabajar ya ni hablamos.

    Un saludo!

    1. Hola Pilar!
      Bienvenida a Alemania 🙂

      Haces bien en priorizar en aprender el idioma. Es la mejor forma de acelerar tu integración. Alemania es un país estupendo para ser madre 24/7 así que ya verás que bien te va :). ¿Donde os mudais? Te aconsejo que mires las opciones de guardería cuanto antes si tenéis pensado llevar a vuestro bebé a una cuando cumpla el año. Cualquier cosa en la que podamos ayudarte aquí estamos.

      Un abrazo!!!
      Ana

  3. Pues estoy completamente de acuerdo contigo. Ya sabes que aquí en España es todo lo contrario, es una putada para el jefe que te quedes embarazada…pero debe ser una opción tan respetable querer ejercer de madre, como de trabajadora cuando tu quieras. Aparte de mamás, somos mujeres, y deberíamos poder decidir.

    1. Hola Virginia, ¡gracias por tu aportación!

      Lo de la conciliación personal y laboral es un tema que da mucho de sí. Por suerte, en España parece que se van dando pasitos (como lo del mes de paternidad) aunque aún queda mucho por hacer.

      Mi sensación es que en España no quieren que las mujeres que trabajan fuera de casa sean madres y que en Alemania, quieren que nos quedemos en casa una vez que nos convertimos en madres. Por supuesto, el padre también puede quedarse, pero es una realidad que la que tiene que parar aunque sea para salir corriendo al hospital a parir y pasar la cuarentena sí o sí es la mujer. En fin, ¡tema controvertido donde los haya!

      ¡Un besote guapa!
      Ana

  4. Ana, me senti muy identificada con tu post, he tenido un bebe y queria incorporarme pronto al trabajo, pues trabajo en ciencia y no queria un paron tan largo… pero igual que tu no enocntre donde dejar al peque, asi que tuvimos que modificar la desicion, al final hemos encontrado una guarderia donde dejarlo con 9 meses, digamos que un compromiso, pero aun con 9 meses me siento un poco juzgada por las otras madres alemanas que dicen, tan peque lo vas a dejar solo?, pobre… tan pequeño y no puedo evitarlo, me hacen sentir mala madre. En otros paises al mes o a los dos meses ya tienes que volver y no se muere nadie. Pero bueno, esto es solo un desahogo, al final estoy disfrutando del tiempo con el peque y del privilegio de ser madre 24 horas. 😀

  5. Buah! Que guay leerte, haber encontrado este Blog, me encanta!
    Soy española viviendo en Berlin y tengo un bebe de 9 meses. Me paso como a ti, queria empezar antes, pero todo el mundo me decia: ” y donde lo vas a dejar?” Y en realidad es suuuuper complicado encontrar guarderias, tagesmutter…que te cojan pequeños. Incluso con un año nos esta costando. Es mas, tendre que empezar a trabajar, y combinarme con mi novio para cuidarnos a medias de ella, cuando llegue uno a casa el otro se va a trabajar.
    Tenemos plaza a partir de agosto, pero entre marzo y agosto nada.
    Que si, que esta muy guay lo de la baja aqui, pero no te dan opciones a acortar.

    1. Hola Leti,

      ¡Bienvenida! Me alegro muchísimo de que te guste el blog y te esté resultando útil.

      Lo del tema de la baja por maternidad en Alemania es muy controvertido. Así que siempre me reconforta saber que no soy la única que piensa así. Pero no es sólo el primer año, después hay más…

      Nosotros ya tenemos a Mini C en la guardería y con la experiencia que estamos teniendo (está más tiempo enfermo en casa que en la guardería) sería imposible que ambos (Mr B y yo ) trabajásemos a tiempo completo si no es con ayuda de alguien. Muchas mamis se incorporan a jornada reducida precisamente por esto… Yo la verdad es que no sé hasta qué punto esto es bueno para el sector femenino. Aunque por supuesto está genial tener la posibilidad. En fin, ¡que me enrollo de nuevo!

      Encantada de tenerte por aquí. Espero que estés disfrutando mucho de la maternidad alemana en Berlin.

      Un abrazo,
      Ana

  6. Hola Ana!
    Al igual que tú soy madre trabajadora en Alemania (Hannover). Entiendo a la perfección las inquietudes que compartes en tu post y comparto esta doble moral que esconde la situación de la baja maternal alemana.
    En mi caso, mi marido permaneció de baja seis meses tras mis primeros ocho, para que yo pudiera incorporarme. Creo que la actitud del padre es fundamental, no solo para facilitar nuestra permanencia en el mercado laboral, si no para estrechar lazos con sus hijos. Al fin y al cabo los hijos son responsabilidad y disfrute de los dos.
    En mi caso fue una experiencia sumamente enriquecedora: para mi porque pude engancharme de nuevo teniendo la tranquilidad de que mi hijo estaba en las mejores manos; para él porque estrechó lazos con su hijo y comprendió lo que supone una casa y el cuidado de un hijo en exclusiva; y por su puesto para mi hijo, cuyo vínculo con su padre es sumamente profundo.
    Quería aprovechar para felicitarte por el blog y animarte a seguir creando este contenido que tanto nos ayuda en nuestra integración. Yo también tengo uno: http://www.abogadaenalemania.com Allí comparto también mi experiencia en Alemania centrándome en el ámbito profesional.
    Un saludo y si pasas por Hannover estaré encantada de compartir Kaffee y Kuchen contigo.

    1. Hola Araceli, ¡bienvenida!

      Gracias por alimentar e blog con tu comentario y compartir el tuyo propio. Muy interesante, por cierto.

      Estoy de acuerdo contigo en que el papel del padre es fundamental. No sólo en facilitar nuestra incorporación al mercado laboral, sino también en todos lo cambios que la maternidad supone en nuestras vidas.

      En ese sentido me siento muy afortunada y, por lo que me cuentas, creo que tú también lo eres.

      Te mando un fuerte abrazo a Hannover e igualmente, si pasas por Hamburgo no te olvides de avisar para ese Kaffe und Kuchen 😉

      Un abrazo,
      Ana

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