Volver a España y lo que echaría de menos

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Estoy a punto de comenzar mi cuarto invierno alemán. Es cierto eso de que el tiempo pasa rápido, aunque son muchas las cosas que, en estos casi cinco años, han ido ocurriendo. Hace unos meses te contaba cómo es eso de sentirte extranjero en tu propio país. Una sensación que se hace más intensa cuanto más tiempo lleves viviendo fuera. Hoy aprovecho la oportunidad que me brinda la Libreta Roja para reflexionar y contarte once cosas que echaré de menos el día que decidamos volver a España.

Volver a España y lo que echaría de menos

El pan (Das Brot)

No es ningún secreto que los alemanes están orgullosos de su Brot. Tienen una gran variedad y les encanta lo integral (Vollkorn). Reconozco que al principio de vivir aquí, no lo veía nada extraordinario. Yo era más de chapata o barra gallega 😉 . Ahora, sin embargo, es una de las cosas que más echo en falta cuando estamos fuera.

Los Brunch

Antes para mí, desayunar en la calle era pedirme medio mollete con aceite y jamón y un café con leche. Aunque sigo disfrutando mucho de esta combinación cuando ando por mi tierra, ha sido en Alemania donde me he vuelto una auténtica aficionada al desayuno callejero o brunch. Para los más despistados, un brunch es una mezcla de desayuno y almuerzo (a lo guiri) muy socorrida para los fines de semana. Bollos integrales mezclados con croissants. Revueltos varios o mermeladas caseras junto con un variado de quesos y embutidos, suelen encontrarte entre la gran variedad de productos que se ofrecen en un brunch. Un autentico popurrí de dulce y salado.

Los Capuccinos

Ojo que ya voy por el tercero y sigo hablando de comida… Aunque ya sabemos que Alemania no es el país de origen de los Capuccinos, lo cierto es que los saben poner muy buenos y los echo de menos cuando no estamos aquí. Normalmente los encuentras de tamaño normal o Gross (grande), con su espuma de leche en su punto. Fíjate si hay afición que hasta a los niños les sirven en muchos sitios un Kinder Capuccino (espuma de leche. A veces también mezclada con cacao).

Los Mercados Navideños (Weihnachtsmarkt)

Esto sí que es típico alemán y uno de los descubrimientos que he hecho desde que vivo aquí. El ambiente pre Navideño, con los puestos donde venden gran variedad de cosas artesanales y el vino caliente, me encanta. Desde que vivo aquí, disfruto mucho más de esta época de antes de la Navidad. No sólo con los Mercados de Navidad. También con la corona de adviento (Adventskranz) y la costumbre de hacer galletas (Plätzen Backen).

Acostarme temprano

Y es que el clima influye. En un país donde en invierno a las cuatro de la tarde es de noche, cuando llegan las diez, te crees que ya ha entrado la madrugada. Llevas seis horas viviendo a oscuras y eso el cuerpo lo nota. Automáticamente adelantas la hora de la cena y también la de acostarte. (O eso me pasa a mí). Cuando estamos en España el ritmo es otro y al final termino acostándome a las mil.

La nieve

Aunque en Hamburgo nieva bastante poco, lo cierto es que me hace una ilusión tremenda cada vez que lo hace. Ya sabes que vengo de clima cálido y allí eso de la nieve se ve sólo en películas o cuando vas especialmente a su encuentro. Por eso, mirar el pronóstico del tiempo y ver que en unos días hay posibilidades de que caigan algunos copos me encanta.

Las tartas (Kuchen)

Otro clásico alemán junto con el Brot. Creo que me he vuelto más dulcera desde que vivo aquí y es que es difícil probar un trozo de tarta que no esté rico en Alemania. Los hacen de muchas variedades, con frutas, (incluso verduras) o todo tipo de cremas y merengues. Da igual la que sea, les salen buenísimas.

Las floristerías

Los que me seguís más de cerca, sabéis lo que disfruto comprando un ramito de flores de vez en cuando. Imagino que por el clima, pero me sorprende la escasez de floristerías que hay en el sur de España. Y cuando por fin encuentras una, la verdad es que son más caras que aquí y se estropean mucho antes.

Las multas

¿Las multas? ¿Echaría de menos las multas? Puestos a que multar, multan en todos lados. Prefiero las multas alemanas ya que, por lo general, me salen más baratas.

Practicar alemán

Así soy yo de fatiga. Me daría miedo olvidarme del idioma (y eso que lo tengo metido en casa). Disfruto comprobando cómo, día a día, aprendo más y me siento más segura en casi cualquier tipo de situación. Volver a España significaría dejar de mejorar o incluso comenzar a olvidar. Pero bueno, llegado el caso ya se me ocurrirá alguna solución 🙂 .

Mis amigos

Y lo pongo lo último porque lo mejor lo dejo para el final. Es, sin duda, lo que de verdad echaría de menos al volver a España. Ya te conté que esto de hacer amigos en Alemania puede ser todo un reto. Durante todo este tiempo y en parte, gracias a este blog, he conocido a algunas personas de esas que te gustaría que permanecieran en tu vida, independientemente de donde vivas. Es de lo mejor que he encontrado en Alemania y lo que más extrañare el día que decidamos volver a España.

Pues pensaba yo que me costaría más trabajo escribir una entrada así, pero resulta que son más cosas de las que pensaba las que echaré de menos el día que decidamos volver a España. La cuestión en sí es una de las clásicas cada vez que me encuentro con alguien a quien hace tiempo que no veo. De momento volvemos por Navidad y lo demás ya lo iremos viendo.

Ahora te toca a ti. ¿Qué es lo que más echarás de menos el día que decidas volver a España?

 

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9 comments

  1. Hola Ana, qué buena lista te ha salido! Yo creo que echaría de menos mi bici, el buen transporte público, la gran variedad de ensaladas, los hábitos saludables que he adquirido (dormir pronto, comer más sano,…), la naturaleza, los veranos suaves del sur…

    Y por cierto, cuanta razón con lo de las multas! Yo una vez aparqué “mal” en una calle estrecha del centro de mi ciudad y entre pagar la grúa, la multa, ir en taxi al polígono a por el coche, etc.. me salió la broma por casi 200€. Pero aquí, si aparcas mal, son 10 €! jaja

    Un saludo y schöne Woche!!!

    1. ¡Hola Roseta!

      Lo de la bici también lo echaría yo de menos.. Aunque reconozco que con el mal tiempo cada vez me da más pereza usarla… ¿Me estaré haciendo mayor?

      A mi con las multas de mal aparcamiento me pasó igual y aun me duele el bolsillo…. Aunque aquí al principio deje el coche mal aparcado y al día siguiente se lo había llevado la grúa. Un poco más y me echo a llorar cuando me dijeron lo que tenía que pagar…

      ¡Un abrazo!
      Ana

  2. Ana, muchas gracias por unirte 🙂 No sabes qué ilusión 😉

    Suscribo muchas de tus cosas SALVO las multas. Por saltarme un semáforo en rojo tuve que pagar 150€. Me pareció muchísimo, la verdad. Y me pusieron un punto 🙁

    En fin, aprendí una lección bien cara porque ahora siempre me espero al verde.

    Un beso

    1. Hola Marta,

      ¡Un placer poder participar! Buenísima idea.

      Llevas razón que con los semáforos son muy estrictos. Pero con las de velocidad mucho más flexibles 😉

      Yo tenía la costumbre de acelerar cuando veía que iba a cambiar a rojo y a Mr B le iba a dar un soponcio cualquier día. El ya me advirtió que me podían hasta quitar el carné si me pillaban saltándome un semáforo en rojo.
      Desde entonces (y desde que llevo minis a bordo) voy mucho más vorsichtig 😀

      ¡Un abrazo!
      Ana

  3. Yo no vivo ahora fuera de España, viví en su día y me ha encantado leer tu post y comprobar cómo casi yo diría lo mismo.

    Un saludo

    1. Hola Isabela, ¡gracias por tu comentario!

      Al final somos muchos los que coincidimos.

      Aunque cada vez que lo pienso se me ocurren algunas cosas más.

      ¡Feliz domingo!

      Un abrazo,
      Ana

  4. La verdad, que de la lista lo que más podría echar de menos sería practicar el Alemán y mi actual trabajo, pero pensándolo bien, igual que hay Espanyoles por el mundo, hay Alemanes, y yo que vivo en Madrid, con buscar en Facebook Deutsche in Madrid, seguramente me salgan amigos de debajo de las piedras. Qué bonita es Espanya joder y que malita está.

  5. ¡Hola Ana!

    Qué buena lista 🙂 Yo no sé si echaría de menos lo de acostarme temprano. He de admitir que es mucho más lógico, aunque me ha costado un poco habituarme. Hasta que ha llegado el segundo invierno y mi cuerpo me ha dicho: “Cambia el chip, maja”. Y ahí andamos, acostándonos a la hora de cenar en España.

    Un abrazo desde Münster 🙂

    1. Hola Montse,

      gracias por tu comentario 🙂 .

      La verdad es que aquí con eso de que anochece antes no me cuesta irme a la cama más temprano. Hay días que, si cenamos pronto, a las diez ya podría estar en la cama. Esto en España sería impensable para mí. Ni el telediario ha terminado a esa hora xD.

      Un abrazo dese Hamburgo!

      Ana

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