Viajar en avión con un bebé

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¡Muy buenas! Hace un tiempo te contaba los trucos que había ido aprendiendo al viajar sola con un bebé. Si esto te pareció difícil, espera a leer mi experiencia tras viajar en avión con un bebé y ¡un niño! Como lo lees, vuelo de tres horas y media (más el correspondiente tiempo de espera en el aeropuerto) con un Mini de dos años y medio y una Mini de 18 meses… y sin más ayuda que mis dos manos ¡Agotador pero posible!

Viajar en avión con un bebé y un niño

Preparación del viaje

Suena a lo típico pero es que es así. Comienza a hacer las maletas al menos dos días antes del vuelo. Así evitarás más estrés del que ya tendrás las horas previas a salir de viaje. Y no te vuelvas loca echando ropa, de verdad que al final se sobrevive con mucho menos. No escatimes en pijamas y ropa interior, que es lo que más se ensucia (estoy pensando en los Minis). Y aprovecha para comprar algún conjunto mono de esos que resulta tan difíciles de encontrar en Alemania.

Algo que sí debes de echar es un neceser con sus cosas. Por ejemplo, yo suelo echar la crema para la zona del pañal que compro en Alemania. Son unos botes muy pequeños que no ocupan nada y pesan menos, pero que son súper efectivos. También me gusta llevarme el termómetro, y no porque no haya termómetros en otros sitios. Sino porque uso uno que toma la temperatura en un momento acercándoselo al oído y los demás me resultan un poco rollo… ¡Manías! Cepillos de dientes y pastas de dietes. Barra de arnica para chichones varios… (Ésta la puedes echar en tu mochila para el viaje). ¡Y poco más! Bueno, según el destino también echaría alguna medicina tipo ibuprofeno o paracetamol.

Bueno y muy importante, pasaportes o documentos de identidad para todo el mundo. Aquí una servidora esta hecha una auténtica profesional en eso de olvidar pasaportes en casa antes de volar.…¡Cómo lo lees! Menos mal que, al menos en el aeropuerto de Hamburgo, hay una estación de policía donde es posible realizar sobre la marcha un documento provisional. Pero no te la juegues y mete en la maleta los pasaportes cuanto antes, para asegurarte de que no te los dejas atrás.

Equipaje

Lee las políticas de equipaje de la compañía con la que vueles. En principio suele ser casi siempre igual. El bebé que vuela contigo, el que “no paga billete”, tiene derecho a equipaje de mano y una pieza de equipaje facturada tipo carrito, silla de viaje, asiento para el coche, etc.

Mini C, que aunque tenga dos años y medio paga billete como si tuviera veinte años. En este caso no tenía asociada maleta facturada porque nos acogimos a una tarifa familiar que tiene ryanair. La única que llevaba equipaje como tal era yo. Que facturé una maleta de veinte kilos y otra de mano. Al avión subimos únicamente nuestras mochilas.

El día del vuelo

Descansa

Aunque quisieras acostarte temprano la noche de antes para ir lo más descansada posible, seguramente te subas al avión habiendo descansado tres o cuatro horas. Tranquila, suele pasar. O de pronto tus Minis te han dado la peor noche de sus vidas. Tranquila, suele pasar. Si hace falta desayuna una tila en lugar de un café. Porque hoy lo más importante es que tú estés muy zen. Viajar en avión con un bebé y un niño sola requiere de altas dosis de paciencia. Si tú pierdes los nervios, ellos lo harán también y estarás perdida.

Ve al baño cuando tengas la oportunidad

Si ya has volado sola con niños, sabrás que eso de ir al baño no es tarea fácil. Es por eso que lo mejor que puedes hacer es, ir al baño antes de salir y controlar la cantidad de líquido que bebes. Suena un poco loco pero yo prefiero beber menos, que necesitar ir al baño sin tener forma de hacerlo.

Si ya tienes Minis sin pañal, pero que aún no controlan del todo. Ofréceles ir al baño cada vez que pases por delante de uno. Así evitarás que te pidan ir al baño en el momento más inoportuno. Como cuando cuando se abren las puertas para embarcar.

No te pases con la ropa de abrigo

Aunque haga frío cuando te levantes, piensa en la temperatura que hará cuando aterrices en tu lugar de destino. Si no usarás la chaqueta, no la lleves en la mano. (La puedes poner en la maleta). Las manos cuanto más desocupadas, mejor. Puedes llevar un chal o bufanda alrededor de cuello, que yo uso a modo de mantita para el vuelo. Y no sé a ti, pero sólo de imaginar que me toca viajar sola con un bebé y un niño me da por sudar.

Cada uno su mochila

Tus Minis irán alterados, cuenta con ello. Para ellos es una aventura ir solos por un aeropuerto con su madre. Yo les preparé a cada uno una mochila que pudieran llevar ellos mismos. Allí tenían agua, algo de picoteo y un par de juguetes para entretenerse. Mini A llevaba un extra de pañales y toallitas húmedas y Mini C una muda de ropa interior. Yo en mi mochila llevaba comida para todos y un pantalón de repuesto para Mini C, por si había escapes. Por suerte, no hubo que recurrir a ella.

Olvídate del equipaje de mano

Diría que una de las reglas de oro para viajar con un bebé es llevar las manos libres. Por eso pienso que una mochila en lugar de un bolso es lo más práctico. Y desde luego descarto la posibilidad de llevar conmigo una maleta arrastrándola por todo el aeropuerto. Todo el equipaje que llevamos va facturado, incluso el carrito. También tengo que decir que esto lo hago porque en el aeropuerto de Hamburgo hay sillitas que puedes usar mientras que estás en el aeropuerto. Si no fuera así, seguramente me plantearía llevar una silla de viaje conmigo hasta la puerta del avión.

En el avión

Si es posible, elige asientos cerca del comienzo o el final. La idea es contar con un espacio algo más amplio para estar con tus Minis cuando ya no puedan más.

En mi caso, viajo aún con Mini A conmigo en el asiento porque es menor de dos años. Mientras que Mini C tiene su propio asiento. Imagina la cara del pobre señor o señora que comparte fila con nosotros cuando nos ve llegar. ¡Un poema! Sobra decir que ellos mismos se prestan voluntarios a cambiarse de asiento, si queda alguno libre. Contar con un asiento libre a tu lado es de lo mejor que te puede pasar.

Dosifícate

Si tienes un vuelo de más de tres horas por delante con dos Minis de uno y dos años, te tienes que dosificar. Con esto me refiero a que no les des todos los snacks y los juguetes que tengas en la primera media hora porque estarás perdida. Después de tanta emoción, lo lógico es que al menos uno se duerma en el trayecto. Sobra decir que esto también es de lo mejor que te puede pasar. Así que yo me enfocaría al principio en dibujar o pegar pegatinas. Entretenimientos tranquilos que propicien que les entre sueño. Nada de barritas de chocolate o dulces que les pongan como una moto.

Tablets y dulces para el final

Madres perfectas, abstenganse de leer este párrafo. Ya sabemos que las tablets y el azúcar es de lo peor que les podemos ofrecer a nuestros Minis, pero hay momentos excepcionales y viajar en avión con un bebe y un niño sin duda lo es. Lo del dulce me lo guardé como as en la manga a modo de recompensa al final. Le dije a Mini C que si se portaba bien nos tomaríamos una chocolatina antes de aterrizar. Aprovechamos que Mini A se durmió para hacerlo a sus espaldas y no crear mucho drama.

Por otro lado, las tablets. Mini C no está acostumbrado a ellas porque las evitamos lo máximo posible en casa. Sin embargo, reconozco que en alguna que otra situación me han salvado la vida. Como cuando Mini A estaba corriendo como una loca pasillo arriba en el avión, despertando a todo el que estaba echándose una cabezadita. Ella estaba como se ponen los niños que ya están casados pero que paradójicamente se reactivan. Mini C no quería pintar más ni pegar más pegatinas y ya había acabado con todos los snacks .. Así que recurrí al último recurso: Peppa Pig. Me había descargado unos cuantos capítulos en la tables y le dije que se pusiera a ver los dibujitos con la esperanza de que se durmiera mientras que yo me encarga de Mini A. Mi plan funcionó a medias. Conseguí calamar a Mini A y dormirla mientras daba vueltas en círculo en la parte delantera del avión. Mientras Mini C estaba en otra dimensión ensimismado viendo a Peppa Pig. Mini A por fin se durmió y fue entonces cuando hubo un espacio de 10 minutos en el que pude cerrar los ojos y descansar. Creo que no me dormí, espero descansé. Si las tablets se inventaron para algún propósito tuvo que ser para éste.

Y así trascurrió la última parte del vuelo. Mini A durmió tumbada entre dos asientos (gracias al señor que amablemente se cambió) y Mini C y yo aprovechamos para dibujar un rato más (una vez que se aburrió de la tablet) y comernos tranquilamente nuestra más que merecida chocolatina.

Llegada al destino

Intenta que alguien llegue a recogerte al aeropuerto para que te ayude a recoger el equipaje sin perder a los Minis de vista.

Ármate de paciencia porque seguramente te esperen días duros. ¿Quieres saber mi experiencia en esto? ¿Algún truco que funciones? Quédate atenta porque muy pronto tendrás una nueva entrada.

¿Has viajado sola con dos Minis alguna vez? ¿Qué tal te ha ido? ¿Cuáles son tus trucos? ¿Te atreverías a repetir?

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2 comments

  1. Gracias por esta entrada, Ana. Justo viajo la próxima semana con mi Mini de 14 meses a Madrid desde Hannover y como no hay vuelo directo , hago escala con sus horas de espera y sus dos aviones correspondientes…
    Es la primera vez que voy a hacerlo sola y estoy algo preocupada por cómo irá el peque y por cómo lo llevaré yo pero leerte me ha tranquilizado mucho.
    Gracias, ahora ya no hay tanto miedo.
    Un abrazo fuerte desde Hannover,

  2. Uff aún no viajé con mi Mini y ¡miedito me da con solo pensarlo! He visto que tienes más entradas sobre el tema así que, voy a documentarme bien y coger ideas 😉 ¡Un besazo!

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