Verdades (a medias) sobre la maternidad

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Hola a tod@s:

ya estoy casi de vuelta y antes de comenzar a publicar posts sobre como hacer un road trip con un bebé sin morir en el intento, me apetecía terminar la semana con una entrada que hace tiempo que me ronda la cabeza. Algunas verdades (a medias) sobre la maternidad que he ido descubriendo a lo largo de estos meses.  Aquí, como en casi todo en la vida, no hay verdades absolutas. Si estás embarazada y eres primeriza, presta atención porque quizás te acerque hoy un poco más a la maternidad (real, y no la que algunos nos venden). Desmontemos algunos mitos 😉 .

 

Verdades (a medias) sobre la maternidad

Te quedarás embarazada a la primera

Antes de que yo pensara en tener niños, no había nadie que me dijera que le había costado algún tiempo quedarse embarazada. Todas a la primera. Con el tiempo, después de ser madre y de hablar con amigas sobre este tema, me he dado cuenta de que es algo generalizado. A menudo hay amigas que me dicen que se agobiaron porque no se quedaron embarazadas la primera vez que lo intentaron. No sólo eso, hay muchas parejas que han estado en tratamiento para quedarse embarad@s. No es nada fuera de lo normal. Según mi ginecóloga un bebé podría tardar en llegar hasta dos años y estaría dentro de lo normal. No tienen por qué ser tu caso pero si no te quedas embarazada al primer intento no sólo no es raro sino que es lo normal. ¡Paciencia que todo llega!

Apps para quedarse embarazada: ¿qué es eso?

Esta es otra. No sólo todo el mundo se queda embarazada a la primera sino que nadie se ayuda de este tipo de aplicaciones móviles para saber sus días fértiles. ¿Nos lo creemos?

El embarazo será la mejor época de tu vida

Náuseas, cansancio y cambios hormonales, por no mencionar los físicos. Sí, es verdad que el pelo se te pone estupendo. ¿Pero quién habla de cómo se pone el pelo después de dar a luz? Pues yo te lo cuento. Se cae el pelo casi a manojos. No hay que alarmarse porque es lo normal. Pero hablemos también de la otra parte. Por no mencionar todo lo que no debes o puedes comer durante el embarazo. ¡Yo he vivido épocas mejores!

Con la anestesia epidural no te enteras del parto

No digo que no haya alguna que otra suertuda. Pero no creo que sea lo normal y desde luego no fue mi caso. Si estás embarazada en este momento y estás leyendo esto, mi consejo es que no te esperances. Si al final la epidural te hace tal efecto que sólo sientes un poco de presión cuando vaya a salir tu bebé, ¡ole tú!. Pero si no es así, no nos vengamos abajo. Respira que al final todas lo hemos conseguido.

Saldrás del hospital con tu ropa de antes del embarazo

Otras de las verdades a medias sobre la maternidad es la de la recuperación postparto. Yo desde luego estuve usando mi ropa pre mamá (la cual no podía ver más, de todo lo que me la había puesto) al menos hasta un mes después de dar a luz. (Si no más). Y engordé 12 kg durante el embarazo.

La maternidad te quita calidad de vida

No sé si te quita calidad de vida. Lo que sí esta claro es que te cambia la vida. Si la de antes era mejor que la de después, eso ya es cuestión de gustos. Últimamente ha habido mucha polémica con esto y que quieres que te diga; si piensas que después de tener a tu bebé podrás seguir saliendo a cenar o a tomar copas con tus amigos o pareja como antes, quizás te haga falta un baño de realidad. Dormir más de ocho horas sin interrupciones es ahora para mí mejor que el día de Reyes. Si para ti esto es perder calidad de vida, pues entonces no tengo más remedio que darte la razón. Se puede seguir saliendo a cenar y a tomar copas, claro que sí,  pero no de la misma forma que antes. Cada etapa de la vida tiene su momento y lo importante es disfrutar al máximo de cada uno.

La lactancia es maravillosa

La lactancia puede durar desde una semana a más de un año, según el caso. Seguro que si le preguntas a una madre que sólo ha dado el pecho una semana, te contará una versión muy diferente a la de la madre que lleva dando el pecho a su bebé más tiempo. Lo que sí creo que es común a todas, es que la lactancia es sacrificada. Desde mi punto de vista no es todo tan instintivo y natural como pensaba y algunos libros cuentan. En esta entrada te cuento algunas de mis experiencias sobre este tema. Yo estuve con lactancia exclusiva durante cinco meses y lo volvería a hacer, pero al principio sí que me costó (como a la mayoría de las madres que conozco). Además del tema de atascos de leche, grietas, y todo esto que ya habrás oído más de una vez. Dando el pecho sigues sin poder tomarte esa copa de vino que algunas tanto disfrutamos. Además, dar el pecho a demanda te deja sin muchas armas más para organizarte, que llevarte a tu bebé allá a donde vayas. Sacarse la leche está estupendo, pero también hay que cogerle el truco.

En definitiva, que es todo un tema. Si estás decidida a dar el pecho a tu bebé, me alegro. Creo que es una de las cosas más bonitas que como madre puedes hacer. Si no sale todo como esperabas a la primera, no te desanimes que con un poco de constancia seguro que saldrá. Y si te decides a dejarlo y a probar a darle un biberón, ¡no te castigues! Recuerda que no hay verdades absolutas y que lo importante es que tú y tu bebé estéis felices.

Serás #malamadre o #buenamadre

¡Qué nos gusta poner etiquetas! Si decides incorporarte a trabajar y apostar por tu carrera profesional, entonces serás una #malamadre. Si por lo contrario te quedas en casa,  mostrarás sacrificio por tu familia y renuncia a una vida laboral plena. Entonces pertenecerás al grupo de #buenasmadres. ¿Y por qué tienes que ser de unas o de las otras? Yo sólo creo que hay madres felices e infelices. Habrá madres que estén encantadas de quedarse en casa cuidando a tiempo completo de sus bebés y no se sientan sacrificadas, sino quizás incluso afortunadas de poder hacer lo que quieren. También las habrá que estén encantadas de volver al trabajo lo antes posible y ni mucho menos serán éstas peores madres que las primeras. Lo que aquí verdaderamente importa es que tanto unas como otras se decidan en base a lo que ellas quieren y no en base a lo que creen que tienen que hacer según el sistema en el que se encuentren. Para esto tendrán que cambiar algunas cosas y ojalá pronto lo hagan.

Pues hasta aquí algunas de las verdades (a medias) sobre la maternidad que he ido descubriendo a lo largo del embarazo y los meses que llevo de prácticas como madre. ¿Cómo lo ves tú? ¿Crees también que mucho mito escondido en esto de ser madre? ¿Qué sorpresas te has llevado al convertirte en madre?

¡Un abrazo y buen fin de semana!

 

 

 

 

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