Verano en Alemania: cosas a las que no me acabo de acostumbrar

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¡Ya estamos aquí de nuevo! Después de dos semanas fuera con bodorrio incluido, el miércoles volvimos mini C y yo como dos campeones viajando de nuevo solos con todo tipo de bártulos. Sin olvidarnos de la barriga que ya se va notando. Lo que yo te diga, ¡campeones absolutos! 😉 Hamburgo nos ha recibido con la mejor de sus caras. Y es que ahora sí, el buen tiempo ha llegado. Los arboles están verdes y a rebosar de hojas y las macetas florecen que da gusto (menos mis hortensias, que las pobres están en las últimas…). En fin, la cosa es que a pesar de que este va a ser mi quinto verano en Alemania, aún sigue habiendo cosas que me chocan. Cosas a las que no me acabo de acostumbrar. ¿Un ejemplo? Aquí te dejo unos cuantos para que elijas 😉 .

Verano en Alemania: cosas a las que no me acabo de acostumbrar

Mirar el pronóstico del tiempo continuamente

Desde que vivo en Hamburgo, las aplicaciones móviles del pronóstico del tiempo conviven conmigo en mi día a día. En invierno no hay mucho que predecir, pero llegado este tiempo cualquier día es imprevisible. Lo mismo sale un solazo por la mañana cuando te levantas de la cama, y cuando te dispones a salir con tu mejor modelito veraniego, resulta que están cayendo chuzos de punta. Para evitar esto, no te puedes fiar de lo que ves por la ventana. Mejor consultar un par de aplicaciones sobre el pronóstico del tiempo, y si además tienes una sobre el pronóstico de lluvia (yo uso Regen radar) entonces ya lo bordas.

Ver a gente andando descalza por la calle

No digo que sea lo normal, pero de vez en cuando te cruzarás con alguien, en su mayoría hombres, andando descalzo como si tal cosa por la calle. Te hablo de hombres empujando un carrito con su bebé en una mano y una bici en la otra, aparentemente normales 😀 .

Deja todo lo que estés haciendo, ha salido el sol

Aún me acuerdo de una bronca que tuve hace ya unos años con Mr. B por este tema. Era la época en la que él vivía en Hamburgo y yo en Sevilla. Habíamos “quedado” para hacer un Skype al salir del trabajo cuando me escribe para decirme que se va al parque a hacer una barbacoa con sus amigos porque hacia 25 grados. A mí los ojos se me iban a salir de las órbitas. ¿Perdona? En mi mundo de sol 350 días al año y una media de 20 grados anual, esa era la peor excusa para dejarme plantada que me habían dado desde hacía mucho tiempo. Una vez que me mudé aquí, entendí que eso de que tener 25 grados y sol a las seis de la tarde no es lo normal del verano en Alemania y por eso, hay que aprovecharlo.

Enseñarás las piernas más blancas que hayas tenido en tu vida

Aquí el calor llega sin avisar. De pronto es mayo y seguimos a diez grados y la semana siguiente llegamos a los veinticinco y sin previo aviso te ves inmersa en plena temporada de barbacoas en parques y piernas al aire. Cuando vivía en España aprovechaba los primeros rayitos para ir saliendo al balcón a quitarme el blanco luminoso del invierno. Conclusión, al final terminas liándote la manta a la cabeza y enseñando pierna del color de los folios. Tranquila que no serás la única. Otra solución es echar mano del autobronceador, uno de mis aliados desde que estoy por aquí.

Tendrás más calor en tu casa que en la calle

Los suelos de madera y las ventanas de doble acristalamiento están genial, en invierno. Pero si en la calle se alcanzan los 30 grados más de dos días seguidos, prepárate para sudar. Puedes abrir la ventana por la noche que te va a dar igual. Si tu casa está orientada para que le dé el sol, se recalentará que da gusto durante el día. Además, como aquí eso de poner persianas no se lleva, no podrás echar las persianas, que es el viejo truco que he usado yo durante mis veranos sevillanos. En definitiva, disfruta del “momento Bahamas” en tu casa porque no durará demasiado.

Carritos con un trapo por encima

Aquí las sombrillitas de los carritos no se estilan. Lo que realmente se lleva es poner un paño de algodón que cubra la capota del carrito de tu bebé hasta el manillar. Pero, ¿entonces el bebé no ve nada? Pues no. Todo sea para que no le llegue un rayo de sol.

Sombreros como si fueras a cruzar el Sahara

Tanto adultos como niños, aunque lo he visto más en niños, llevan a menudo sombreros o gorras con un trozo de tela por detrás cubriéndoles la nuca. En realidad está bien pensado para no quemarse el cuello y evitar la anti estética marca de la camiseta, aunque me parece un poquito exagerado para los cuatro días de sol que hay. Además de que me hace mucha gracia verlos como si se acabaran de bajar del dromedario.

Con 30 grados tendrás más calor que en Sevilla con 40

Por favor, si alguien tiene respuesta a este misterio que me lo explique. Salir a la calle con sol y 30 grados es sudar como nunca lo hayas hecho. ¿Será la humedad? ¿Me habré desacostumbrado al calor? No tengo ni idea del motivo, pero a mí sólo me falta ir en bañador por la calle cuando el termómetro sube a esta temperatura.

El pronóstico del tiempo falla

Es lunes y como cada semana miras qué tiempo hará durante los próximos días. Nubes, algo de lluvia y un tímido sol escondido detrás de otra nube para el final de la semana. Ok. Nada fuera de lo que esperabas. Pero al día siguiente te levantas y, voilá, el pronostico cambió y resulta que ese día sólo habrá sol y calor. Y tu, que pensabas que seguirías yendo bien con tus vaqueros y chaqueta de entretiempo, te ves en el baño depilándote a toda prisa y dándote una mano de pintura en las uñas de los pies para poder aprovechar la ocasión que te regala la vida alemana de ponerte un vestido y esas sandalias que ya pensabas que no llegarías a estrenar.

Aire acondicionado, ¿dónde te has metido?

Si pasas un verano trabajando en Hamburgo, prepárate para sudar. Como pasa con las casas, las oficinas tampoco están acondicionadas para los días de calor. Grandes cristaleras en las que se refleja el sol desde que amanece (ya te digo que aquí amanece en verano muy tempranito, sobre las 5 de la mañana) hasta que anochece (casualmente también anochece bastante tarde, sobre las 22:30 de la noche. Conclusión, te vas a asar como un pollo.

Dormir con antifaz

No lo he hecho nunca porque me molesta. Aunque tengo más de una visita española que se ha ido a comprarse uno después de no poder dormir porque a las cinco entraba luz por la ventana como si fueran las doce del medio día.

Niños descalzos jugando en el parque

Los parques infantiles alemanes se merecen un post aparte. Pero si vienes en verano y visitas uno, verás que muchos son de arena. Los niños juegan allí como si estuvieran en la playa. Descalzos y a veces con cubitos, rastrillos y palas. También hay toboganes y todo tipo de columpio que se precie. Los suelos de goma que ves en otros sitios, por si un niño se cae, escasean. Aunque dependiendo de las zonas también los encuentras. Lo gracioso de esto es que si llueve, y la arena se moja, no será impedimento para que los sigas viendo bien rebozados pasándoselo en grande.

Aquí lo dejo aunque estoy segura de que a ti que lo estás leyendo, y sabes de lo que hablo, se te ocurren unas cuantas cosas más a las que no es fácil acostumbrase del verano en Alemania.

¡Feliz fin de semana!

 

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7 comments

  1. muy bien descrito, a mi me pasaba igual, lo único es que despues de 27años aquí (Colonia) ya me acostumbré, tu por lo menos tienes el mar cerca, Colonia es literalmente un horno con 30 grados. Yo también soy del sur (Jerez) al principio nadie podía entender que no soportara este calor siendo andaluza ,pero para mi el verano y calor eran sinónimos de playa.
    Ahora tampoco aguanto el calor del sur y hace ya unos 10 años decidí no volver por allá en los meses de verano…….. 🙁

    1. Hola Inma, ¡cuánta verdad en tus palabras!

      Parece mentira que pasemos más calor aquí que allí con el entrenamiento que traemos casi de fábrica. Es cierto que aquí la playa esta más cerca, pero si se avecina un fin de semana de buen tiempo, mejor salir a las cinco de la mañana para la playa si no quieres pasarte el día en un atasco en la carretera.

      Mi conclusión es que creo que hemos estado muy mal acostumbradas durante nuestra infancia y juventud ¡teniendo la playa tan accesible durante tanto tiempo!

      Al final hay veces que prefiero quedarme en casa, me hago algo para beber y me pongo a tomar el sol en el balcón. Paso un calor horrible pero como estoy en mi casa me pongo de cualquier manera y me evito aglomeraciones.

      Un abrazo,
      Ana

  2. Hallo Ana! Sehr schöner Artikel. Ich musste sehr lachen. Ich bin von Hannover nach Huelva gezogen und verstehe genau was du meinst.
    Saludos desde el sur. Stefanie

    1. Hallo Yayoi,

      wie schön, dass eine deutsche meinen Artikel gelesen hat! Ich freue mich, dass du, als fast Andalusien , auch nachfolziehen kannst, was ich damit meinen wollte.

      Ich wünsche dir eine sehr schöne Zeit in Spanien ☀️. Hoffentlich nicht zu warm!. Ich werde mich freuen von dir wieder zu hören.

      Un abrazo,
      Ana

  3. Hola Ana. ¡Pues creo que coincidimos en casi todo! 🙂 Lo de las piernas de un blanco nuclear lo he dado por imposible y me he animado a salir descalza a la calle. Aunque sólo para tirar la basura 😛 Pero lo del calor sin aire acondicionado… ¡Lo llevo fatal! Soy consciente de que en España pega de lo lindo todos los años, pero no recuerdo estar recocida todo el día como por estos lares :/ Un abrazo desde Colonia 🙂

    1. ¡Hola Montse! Ya ves que soy lo peor en esto de contestar comentarios… más vale tarde que nunca 😉

      ¡Un placer verte por aquí! Me hace gracias que siendo de sitios distintos al final nos sentimos de maneras muy parecidas viviendo en este país. Yo a las piernas blancas aun me resisto. Sigo probando un autobronceador que me convenza para tenerlas a punto el día que suene la flauta y pueda airearlas. Otra cosa que no acabo de entender (aunque no tenga que ver mucho con el verano) es lo de que pase el camión de la basura a las 8:30 de la mañana, justo cuando muchos salimos a trabajar. (Hablo de mi época pre Minis). En España pasan de noche y lo veo mucho más lógico.

      Un abrazo guapa!
      Ana

      1. Jejeje a mí también me parece curioso pero, al fin y al cabo, somos españoles y tenemos una idiosincrasia muy similar. Más allá de las diferencias norte- sur o interregionales 🙂 Lo de los camiones de basura que comentas también me llamó la atención. Una amiga alemana me comentó que era porque así no se paga extra por nocturnidad y, por tanto, el servicio salía más barato. Ya sabes, en Alemania, ante todo, practicismo 😉 Un abrazo de vuelta!

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