¿Niño o niña? El número dos es un@…

niña

Tengo la sensación de que en Alemania tardan más en decir si el bebé es niño o niña. ¿No te pasa? En España ya en la semana doce, les dicen a mis amigas, con una probabilidad alta de acertar, el sexo del bebé. A mí de mini C me lo dijeron en la semana veinte y con este embarazo exactamente lo mismo.

Tengo un presentimiento…

¿Presentís el sexo de vuestro bebé antes de que os lo digan? Yo antes de quedarme embarazada de mini C, siempre me imaginaba con una niña. Quizá fuera porque tengo dos sobrinas. La cosa es que cuando me quedé embarazada, al principio seguía con esa idea. Sin embargo, no tardé en cambiar. Más tarde, cuando pensaba en el bebé, siempre pensaba en un niño. No se si tal vez sugestionada por un juego que me hicieron unas amigas en el salió que era niño. El tema es que cuando llegó el momento de saber si era niño o niña, yo estaba tan convencida de que sería un niño que creo que hasta me hubiera llevado un chasco si me hubiera equivocado. Estando ya en la consulta con el aparato de la ecografía en la barriga, el corazón me iba a mil. La ginecóloga me preguntó cual era mi presentimiento. Y me dijo que la mayoría de las veces las madres aciertan en sus corazonadas. Yo no sabía si jugármela diciéndoselo o hacerme la tonta y decir que no presentía nada. Al final lo dije, total que más daba. ¡Y acerté! La verdad es que mini C estaba posicionado de tal manera que hasta Mr. B y yo misma tuvimos claro que era un niño.

En este segundo embarazo, muy al principio, me sentía igual que cuando estaba embarazada de mini C. Lo cierto es que están siendo ambos embarazos muy parecidos por lo buenos que son. Nada de nauseas, vómitos ni dolores de ningún tipo. Cansancio, mucho. Pero nada fuera de lo normal teniendo en cuenta que tengo un terremoto de once meses haciendo el kamikaze por casa.  El tema es que al principio sentía que sería otro niño. Además, mi suegra tiene cuatro hijos, por lo que a menudo hacemos bromas diciendo que sus hijos sólo pueden hacer bebés varones. Sin embargo, conforme el embarazo fue avanzando, me ocurrió igual que con el embarazo de mini C. Empecé a pensar en una niña cuando pensaba en el bebé. Aunque de nuevo pensé que quizá era sugestión mía. En este juego que os contaba antes, me salió que lo segundo que tendríamos sería niña. A decir verdad cuando lo hicimos fue por hacer la gracia más que otra cosa, ¡pero está acertando! Además, teniendo ya un niño, creo que era inevitable tener curiosidad por pensar, ¿qué pasaría si tuviéramos una niña? Conforme las semanas pasaban mi presentimiento se hacía más fuerte. Tanto, que a veces me daba remordimiento de pensar que al final fuera un niño, de lo convencida que estaba de que era niña. Aunque reconozco que no lo decía. Mr B y pocos más sabían lo que me pasaba por la cabeza.

Y llegó la hora de la verdad

Llegó el día de la revisión de la semana veinte y allí estábamos de nuevo un año después. Como en esa película del día de la marmota, aunque esta vez con un nuevo integrante. Mr B, mini C y yo. Expectantes por saber. La ginecóloga volvió a repetir el modus operandis. Preguntó si tenía algún presentimiento. Esta vez no me comí más la cabeza y se lo dije. Ella me contestó con un escueto pero directo: “has adivinado bien”. El corazón se me iba a salir del pecho. Tanto, que le pedí que lo repitiera por si con la emoción estaba imaginándome cosas que ella en realidad no había dicho. (Además de que esta vez no se veía tan claro como cuando nos dijeron que mini C era un niño).

¿Niño o niña? El número dos es un@…

En octubre nos multiplicamos y ampliamos el equipo con una niña.

Estamos felices. Un niño hubiera sido una alegría igualmente. Suena a tópico pero es la pura verdad. Cuando veo a mi suegra rodeada de sus cuatro chicarrones admiro la forma en la que la tratan y la cuidan. Sin duda, la reina de la casa. Pero que quieres que te diga. Desde que sé (ahora ya sí confirmado por un médico) que es una niña, no paro de visualizarme yéndome de compras con ella o vistiéndola con algunos de esos conjuntos ideales que hay para niñas. (La ropa de niño no es tan mona, reconozcámoslo).

Ya sólo queda esperar para ver si es rubita como mini C y Mr. B o morena como yo. ¡Qué ilusión! Aunque como se suele decir en estos casos porque es la verdad, que sea como quiera. Que venga sana que es lo importante. Nosotros aquí estamos esperándola con los brazos abiertos y felices como perdices.

Y tú, ¿has presentido también si tu bebé era niño o niña? ¿Acertaste?

Hasta aquí las novedades hamburguesas. ¡El lunes más! Que tengas un feliz fin de semana.

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6 comments

  1. Enhorabuena Ana! Qué guay, la parejita! jejej

    1. Muchas gracias Roseta! Sí, estamos muy contentos.

      Además, el embarazo está siendo buenísimo, así que ¡no podemos pedir más!

      Un abrazo!
      Ana

  2. Qué guay! 🙂 Y toda la razón, es que la ropa de nena es para perder el gusto…

    Yo con el mayor no lo tenia claro, pero quería nena y fue un poco chasco. Decirme me dijeron de todo que si por la forma de la barriga por nose que y no sé cuál.

    Con la peque… Lo soñé. Soñé con una nena, y soñé su nombre, uno que no había pensado y que me gustó mucho… Y pues bueno, tenía que ser 🙂

    1. Hola Taisa!

      ¿Soñaste que tendrías niña y hasta el nombre? Wow! ¡Eso sí que es intuición! Imagino que fue el nombre que le pusisteis ¿no?

      Nosotros aún estamos atascados en ese tema, no sabemos que nombre le vamos a poner. Pero bueno, ¡aún tenemos tiempo!

      Un abrazo!
      Ana

  3. En Alemania no lo dicen tan pronto porque tienen prohido hacerlo, no se si hasta la semana 14. Para evitar abortos condicionados por el sexo del bebe. Nos lo comento la ecografista cuando nos toco hacer el Früh Feindiagnostik de la peque

    1. Hola Marta, ¡muchas gracias por tu aportación!

      Ya había escuchado algo de lo que comentas pero no estaba segura de si era cierto o más una leyenda urbana. No podía ser casualidad que a nadie que conozco aquí le dijeran (ni siquiera con probabilidad de equivocarse) el sexo de su bebé. Me dejas más tranquila 😉

      Un abrazo!
      Ana

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