Lactancia: lo que necesitas saber y quizá nadie te haya contado (Parte I)

Si existiese una vacuna con los beneficios de la lactancia materna, los padres darían lo que fuera por comprarla. Carlos González

La lactancia materna es la alimentación con leche del seno materno. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) señalan asimismo que la lactancia «es una forma inigualable de facilitar el alimento ideal para el crecimiento y desarrollo correcto de los niños».

Si la lactancia materna es tan beneficiosa, ¿cómo es que hay tantas madres que desisten en las primeras semanas o que ni siquiera lo intentan? En primer lugar, creo que cada mujer debe decidir individualmente lo que es mejor para su bebé, sin olvidarse también de lo que es mejor para ella. La lactancia es cosa de dos y por lo tanto, tanto madre como hijo deben de sentirse cómodos para que funcione.

Antes de dar a luz, me había estado informando sobre la lactancia. Me leí un par de libros y hablé con varias amigas al respecto. Estaba convencida de que no sería ningún problema establecer la lactancia con mi bebé. Al fin y al cabo se trata de algo natural y no puede ser tan complicado -pensaba yo -. Error. El hecho de que sea natural no significa que no pueda ser complicado.

Acabas de dar a luz. Lo normal es que estés cansada, dolorida, con poco ánimo y con las hormonas revolucionadas. A esto le sumamos la subida de la leche. El pecho se hincha y te duele y tu bebé, tan novato como tú, comienza a mamar como puede.

Un recién nacido querrá mamar (a demanda) cada dos ó tres horas unos diez a veinte minutos de cada pecho. El resultado son un total de veinte a cuarenta minutos mamando en cada toma, si no más. Esto tiene dos consecuencias directas para la madre. La primera, es la posible aparición de las grietas. Para tratarlas, hay diferentes métodos razonablemente efectivos y que te permitirán continuar dando el pecho si es lo que quieres. La segunda, es la continua dependencia de tu bebé contigo y viceversa. Tu bebé necesita comer cada dos o tres horas (si además es verano y hace calor, aún más frecuentemente, ya que tu leche no sólo es su comida sino también su bebida). Y por otro lado, tú necesitas que la leche que tu cuerpo produce la consuma tu bebé también regularmente, para evitar molestias que puedan terminar en mastitis. Todo esto hace muy difícil que madre y bebé puedan estar separados durante mucho tiempo y, aunque imagino que esto no supone un inconveniente para todas las mujeres,  en mi caso esta pérdida de autonomía me agobiaba.

Cosas tan cotidianas como quedar para tomar un café con amigas, ir de compras o a la peluquería, se vuelven estresantes cuando tienes un bebé de semanas o meses, cuyo alimento depende exclusivamente de ti.

Pero la cosa no se queda ahí. También hay alimentos que afectan al sabor de la leche y que, por diferentes razones, algunos recomiendan evitar. Es el caso de las verduras rojas (irritan el culito del bebé) la comida picante (la misma razón) o el ajo (cambia el sabor de la leche y puede provocar el rechazo a mamar por parte del bebé). Por supuesto, nada de alcohol. Y ya van nueves meses de embarazo más lo que aguantes dando el pecho, sin probar ni una gota. Y no es que necesite beber todos los días, pero sí que disfruto una copa de vino durante la cena y me pesa seguir aumentando la lista de las cosas que solía hacer (y me gustaba hacer) antes del embarazo y que aún no puedo retomar.

Yo que me creía bien informada antes de comenzar a dar el pecho y que pensaba que aguantaría seis meses alimentando a mi bebé sólo con la lactancia materna, me encontraba dos semanas después de dar a luz a punto de tirar la toalla.

Gracias al apoyo y comprensión de los que estaban cerca, tuve el ánimo de seguir adelante y a día de hoy, casi cinco meses más tarde, creo que es la mejor decisión que pude tomar.

En mi caso me ayudó saber que la decisión era mía y que nadie me juzgaría si lo dejaba, sin haber siquiera cumplido la cuarentena. Creo que esto fue clave para quitarme la presión en el caso de que no funcionara.

Y aquí lo dejo por hoy, el próximo día os sigo contando mis aventuras con el maravilloso mundo de la lactancia 🙂 .Y a vosotras, ¿qué tal os ha ido vuestra experiencia?

 

 

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