La sillita de tu bebé está rota tras el vuelo: ¿y ahora qué?

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Llevo unos días un poco perdida y es que como ya sabéis los que me seguís en Instagram, ¡estamos en España! Hay veces que el día a día y el blog se hacen difíciles de compaginar. Aunque como dice una buena amiga, poco a poco 😉 . Así que aquí estoy de nuevo para contaros una experiencia que honestamente, hubiera preferido no tener que vivir. De todo se aprende y si encima lo puedo compartir para que si te pasa a ti sepas a qué atenerte, pues mejor todavía. El otro día me llevé una de las sorpresas más desagradables que puedes tener tras aterrizar: la sillita de tu bebé está rota tras el vuelo.

Hacía ya algo más de dos meses que no volaba a España. Las últimas veces iba con el cochecito de dos piezas y, la verdad, es un poco trasto para transportarlo. Por lo tanto, ahora que Carlos ya puede sentarse, pensamos que una sillita de viaje sería la mejor opción. Se puede plegar muy fácilmente, es ligera y ocupa también muy poco espacio. No había más que hablar. Compramos una sillita que nos habían recomendado varios amigos y familiares, muy ligera y aparentemente perfecta para viajar, de Maclaren.

El viaje ya comenzó un poco accidentado. Seguramente habrás oído acerca de la huelga de controladores aéreos franceses que hubo la semana pasada, esto hizo que estando ya en el aeropuerto, la primera sorpresa desagradable fuera que el vuelo salía con hora y media de retraso. Pero la cosa no se quedó ahí. Estando ya en la cola para facturar el equipaje, me doy cuenta de que creía que había cogido el pasaporte de Carlos pero que sólo se había quedado en eso, un pensamiento. No me podía creer que había olvidado su pasaporte y que quedara media hora para que cerraran el mostrador de facturación. Finalmente conseguimos solucionar este percance y continuamos con el viaje tal y como estaba planeado. Una vez que llegó la hora de embarcar, dejé la sillita cerrada tal y como me indicó el personal del aeropuerto y subimos al avión.

Este vuelo ha sido el más pesado de todos los que he hecho con Carlos hasta ahora. El pobre no es que se portara mal, pero ya lo de salir con hora y media de retaso no ayudó para nada. Durante el vuelo estaba muy inquieto, queriendo interactuar con todos los pasajeros. Menos mal que ahí sí que tuve suerte y me tocó una pareja muy simpática al lado. Después de la primera hora y media de vuelo sin que pudiera pegar un ojo, parece que el sueño poco a poco le fue venciendo. Se quedó dormido y yo pude relajarme también un poco. Aguantó durmiendo hasta que el avión empezó a descender y él empezó a notar presión en los oídos. Entonces comenzó a llorar como un desesperado hasta que se calmó bebiendo agua. Aterrizamos a las 2 de la mañana.

Yo estaba cansada hasta decir basta y Carlos con ganas de que le pusiera el pijama y le dejara dormir. Al salir del avión me dijeron que subirían la sillita allí mismo para no tener que recogerla en la cinta de las maletas. Tras esperar un rato, subió un señor con dos sillita y abrió la mía para que pudiera sentar al niño. Una vez que tuve a Carlos sentado y con los cierres abrochados, le quise abrir la capota para quitarle un poco del resplandor de las luces blancas del aeropuerto. Fue entonces cuando me llevé la desagradable sorpresa. Habían roto la sillita de mi bebé durante el vuelo: ¿y ahora qué? Concretamente, habían roto una pieza de plástico fija de la capota que permite que ésta pueda ponerse y quitarse según quieras. Ahora la capota estaba suelta por ese lado y no se podía fijar. Genial. Esto era ya lo que me faltaba. Una sillita recién comprada y rota para el resto del viaje.

De camino a las cintas transportadoras del equipaje, vi un mostrador de la compañía aérea con la que volamos: Norwegian. Me acerqué a la señora que estaba allí y le dije que me gustaría poner una reclamación porque la sillita había llegado rota. El resto de la aventura te la resumo en los siguientes puntos:

La sillita de tu bebé está rota tras el vuelo: ¿y ahora qué?

Necesitas una bolsa de viaje para tu sillita

Lo primero que te van a preguntar cuando plantees que quieres poner una reclamación porque la sillita de tu bebé está rota tras el vuelo, es si la sillita tenía una bolsa de viaje. En teoría, y según me informaron a mí, la compañía aérea te debe de poder ofrecer este tipo de bolsas para el vuelo. Mi experiencia con el otro cochecito es que nunca tienen disponibles. Si la sillita no viajaba dentro de una de estas bolsas, no te dejan ni poner la reclamación.

Si no hay bolsa de viaje, no hay reclamación

Desde mi punto de vista, debería de ser posible poder poner una reclamación independientemente de si la sillita iba dentro de una bolsa de viaje o no. No soy experta en los derechos de los viajeros, pero digo yo que es lo mínimo después de que se carguen una pieza de tu equipaje. Otra cosa es que la línea aérea te conteste diciendo que como no iba debidamente protegida para el transporte, no se hacen responsables de los daños. Según el personal del aeropuerto de Norwegian, este derecho sólo te corresponde si la sillita iba en la bolsa de viaje. Además, no quieren que transportes el carrito en una bolsa cualquiera. Más tarde leí en la web que debía ser una bolsa rígida.

Si quieres reclamar, hazlo en el aeropuerto.

Si te remiten a la página web de Norwegian para hacer la reclamación, no les hagas caso. Cualquier daño en el equipaje debe de ser reclamado en el aeropuerto en los sietes días siguientes a la fecha del vuelo. No tires ninguna etiqueta que pertenezca al equipaje, tampoco las pegatinas que les ponen. Y por supuesto, conserva también tu billete. Es en el aeropuerto donde te deben de hacer un parte de daños. Sin ese parte de daños no puedes tramitar la reclamación.

El mostrador de Norwegian, no pertenece a Norwegian

Esto es una de las partes más confusas. Es posible que el personal que se encuentra en el mostrador de Norwegian no trabaje directamente para ellos, sino para una tercera empresa que trabaje para la compañía aérea. Este es el pretexto que usan para remitirte a la página web, que ellos no trabajan para Norwegian.

Si haces una reclamación a Norwegian en su página web, más te vale que sepas idiomas

Ya sabrás que a la hora de comprar el billete, puedes elegir tu idioma preferido en la página web de Norwegian. Este servicio, sin embargo, no lo ofrecen a la hora de reclamar. Si quieres registrar tu reclamación en la página web de esta compañía, lo tendrás que hacer en inglés, danés, sueco o noruego.

Mi conclusión

En definitiva, mi experiencia es que el servicio de atención al pasajero de Norwegian en el aeropuerto, tras llevarte la desagradable sorpresa de que la sillita de tu bebé está rota tras el vuelo, es catastrófico. Tras pagar religiosamente para que transporten el equipaje de tu bebé (que no es que lo hagan gratis), no te permiten ni reclamar los posibles daños causados. Sólo puedes ejercitar este derecho si previamente te han facilitado una bolsa para el transporte o la aportas tú.

Para terminar con el buen trato al pasajero, si le preguntas a la persona que “tan amablemente trata de ayudarte” por su nombre, que no te sorprenda que se niegue a dártelo. Lo que en mi opinión no hace más que confirmar que la información que te están dando no es la correcta y la atención, tampoco. Lo que más me alucina de todo no es el hecho de que no se hagan responsables de los daños causados si el equipaje no se ha transportado de acuerdo a sus criterios de protección. Lo que me deja literalmente sin palabras, es que te nieguen el derecho a escribir una reclamación para hacer constar el daño a una pieza de tu equipaje que, insisto, no te han transportado ni mucho menos gratis, sino que has pagado para poder subirla al avión. También me deja ojiplática que le preguntes el nombre a quien está en su puesto de trabajo para dar un servicio y te niegue esta información.

¡Pues esto es todo! Así fue la aventura de encontrarme que la sillita de Carlos estaba rota tras el vuelo. Por suerte, no he tenido que lidiar con este tipo de contratiempos a menudo. Espero que este trato no sea la regla general en cada aeropuerto, y que se trate de que he topado con la persona incorrecta. Y tú, ¿te ha pasado algo parecido alguna vez? ¿Pudiste solucionarlo con éxito? ¿Cómo lo conseguiste?

 

 

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4 comments

  1. Hola Ana,

    no me ha pasado nada parecido, pero a conocidos míos, si. Las compañías se suelen lavar las manos con este tipo de problemas, y de qué manera! Confían en que la gente no tramita las denuncias ni van a jucio por estos “pequeños percances”. Pero todavía hay esperanza: te recomiendo tramitar una reclamación a través de la web reclamador.es ¿La conoces? Hacen por tí todo tipo de reclamaciones (despidos, compañías y solo si ganas, se llevan un porcentaje de la ganancia, sino el servicio es totalmente gratis. Incluso van a juicio por tí, son geniales!

    Yo creo que si tienes la factura de la sillita y foto del desperfecto, tienes todas las de ganar. (además de todos los resguardos del vuelo que menciones). Espero que tengas más suerte con ellos. 😉

    Un saludo y disfruta de España a topeee!!!

    1. Hola de nuevo Rosa,

      ¡Muchas gracias por tu consejo! Había encontrado esta página mirando un poco por internet pero no conocía de nadie que hubiera tratado con ellos.
      Total como no tengo nada que perder porque la silla ya está rota lo intentar 🙂 .

      Un abrazo!!
      Ana

    2. Hola Ana! Tu blog me está resultando una fuente de inspiración. Esta vez es relacionado con el tema de los viajes. Una vez comentaste que tu experiencia con Iberia había sido buena, así que aprovecho para hacerte una pregunta. En navidades volamos con iberia y el vuelo es con escala. Sabes si te permiten dejar el carrito en la puerta del avión y recogerlo de nuevo en la puerta? Es que con Vueling no hay esta opción y, si tienes una escala de 5 horas, pues 5 horas que te pasas con tu mini en brazos porque el carro lo facturan y te lo devuelven en el destino final. Lo que comentas de la bolsa que protege al carrito, es en todas las compañías? Mil gracias por todos tus artículos!

  2. […] de viaje. Alguna vez, cuando volabamos sólo con Mini C, usamos la silla de viaje sin facturarla y ésto fue lo que nos pasó. Así que desde entonces optamos por usar las sillitas de cortesía para bebés que se encuentran […]

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