10 síntomas claros de que tu pareja es un alemán

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Ya voy para nueve años felizmente emparejada con un alemán. Parece que no, pero nuestras dos culturas son en muchos casos más diferentes de lo que en un principio pudieras imaginar. Hoy quiero contarte algunas de estas diferencias como 10 síntomas claros de que tu pareja es un alemán. ¡A ver si te suena alguno!

10 síntomas claros de que tu pareja es un alemán

1. Discutes en varios idiomas 

Ese momento en que la conversación va pasando de castaño a oscuro y el vocabulario en alemán se te va quedando corto. Es entonces cuando empiezas a meter palabras en español con la duda de que tu pareja te esté entendiendo. Esta confusión te hace cabrearte aún más, por lo que ya piensas “a la mierda”, y empiezas a discutir como lo hacías en aquellos tiempos con tu hermana: de carrerilla, sin apenas respirar y por supuesto sin escuchar ni una palabra de lo que la otra persona tiene que decirte. Cuando después de cinco minutos non stop te paras y miras la cara de póker de tu pareja, sabes al cien por cien que no se ha enterado ni de la mitad. Pero y lo a gusto que te has quedado…

2. No dices que estás embarazada hasta que no han pasado los tres primeros meses

El test de embarazo te ha dado positivo. Estás pletórica. Queríais un bebé y ha funcionado. Quieres predicarlo a los cuatro vientos. STOP. Deja el móvil donde estaba. Un síntoma claro de que tu pareja es un alemán es que no quiera contar tu embarazo hasta que no hayan pasado los tres primeros meses. Quizás tu alemán crea más sensato esperar a estar “más seguros”.

3. Te vuelves loca buscando un nombre para vuestro bebé

Si te has pasado meses buscando un nombre que no sólo te guste a ti y a tu pareja, sino que además sea pronunciable en ambos idiomas sin que suene o recuerde a nada raro, no hay duda, tu pareja es un alemán.

4. Nada de decir el nombre del bebé antes de nacer.

Después del trabajito que os ha costado llegar a un consenso, tú estás deseando de empezar a referirte a tu bebé con el nombre que habéis elegido. STOP. Un síntoma claro de que estás con un alemán es que no querrá que reveles el nombre del bebé hasta que éste no haya nacido.

5. Te planteas si ponerle pendientes a tu bebé niña

Quizá aún no te lo hayas planteando, pero ¿te has fijado que el Alemania los bebés no llevan pendientes? Si estás con un alemán, probablemente le parezca poco menos que una barbaridad hacerle agujeritos a su bebé recién nacido. Vete pensando como le vas a convencer.

6. No sabes cómo vas a apellidar a tus hijos

Otro síntoma claro de que tu chico es alemán es tener que plantear la situación de cómo se van a apellidar vuestros hijos. Esto es España lo tenemos muy bien organizado, creo yo. En Alemania lo normal es que la mujer se cambie su apellido de soltera por el de su marido. Y así los hijos también tendrán sólo el apellido del marido, que será entonces el apellido de toda la familia. Un síntoma inequívoco de que estás con un alemán, si estáis casados, es que te plantee que te cambies el apellido para que así toda la familia tengáis el mismo. Por suerte, o desgracia según para quién, en España esto de cambiarse el apellido según con quien te cases no esta permitido. Te quedas con el apellido que te toca al nacer y listo.

7. Tú quieres boda multitudinaria y él en plan familiar

Si llega el momento de organizar una boda, te darás cuenta de nuevo lo diferentes somos unos de otros. Mientras que en España hacemos bodas de 200 y 300 personas, en Alemania las bodas suelen ser de unos 100 invitados tirando por arriba. Poneros de acuerdo con la lista de invitados será complicado, ya que mientras que tú invitas a tu familia directa, segunda y casi tercera, tu pareja se dejará fuera a algún familiar cercano con quien no guarda mucha relación.

8. Vacaciones en España o en algún lugar perdido del mundo

Llegan las vacaciones y tú te mueres por irte a España. Quieres ver a tus amigos y familia pero es que además hay mil sitios donde ir. Playa, montaña, gastronomía… ¿para qué quieres más? No ves nada malo en hacer cada verano lo mismo. Seguramente tu chico piense distinto. El mundo es muy grande para pasarte las vacaciones siempre en el mismo sitio. Sí es verdad lo que dice, pero es que tú también quieres pasar tiempo con tu gente y las vacaciones no son infinitas. Ánimo que seguro que llegáis a un acuerdo 😉 .

9. Ya no te parece tan grave echarle un poco de hielo al vino

Yo toda mi vida he escuchado que echarle agua, hielo o algún refresco al vino es poco menos que desperdiciarlo. Pues otro síntoma evidente de que tu pareja es un alemán, es que te hayas acostumbrado a esto. No es nada raro que se le eche hielo al vino blanco para enfriarlo o también agua con gas para rebajarlo.

10. El agua con gas ha entrado a formar parte de tu vida

Si tu pareja es un alemán, probablemente tengáis siempre agua con gas en casa. También es probablemente que comáis y cenéis con agua con gas. Un síntoma más que evidente de que vives con un alemán es que te hayas acostumbrado al agua con gas y no bebas ya de la otra. En mi caso no ha llegado la cosa a tanto. De vez en cuando me bebo un vaso pero donde se ponga mi agua de toda la vida, que se quiten las burbujitas.

Si estás (o has estado) con una pareja alemana, estoy segura de que habrás tenido más de una de estas situaciones. Al final no es para tanto, lo hablas y se llega a un punto en común. Total, ¡diferencias las hay en todas las parejas! ¿O no? 😉

¡Buen fin de semana!

 

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8 comments

  1. ¡¡Verdades como puños!! Lo de los pendientes es más que curioso, yo era (y es) algo que daba como por hecho… (Porque hay que ver lo monas que están las bebitas con sus pendientitos ya puestos eh?) y cuando lo comentamos, mi novio me miro como si nos dedicaremos a torturar a las recién nacidas jaja Menuda aberración
    En fin, me encantaría leer lo que tu pareja o la mía escribirían si se plantearán hacer un post como este pero a la inversa.
    Un saludo desde Berlín!

    1. ¡Hola Andrea!

      Gracias por tu comentario 🙂 .

      Desde luego que habría que oírlos!! A él por ejemplo siempre le sorprende que cuando estamos en España a partir de las 12 del medio día ya no te pidas un café sino una cerveza…

      Un saludo para Berlín y espero leerte por aquí de vez en cuando!
      Ana

  2. Hola Ana,

    jajajaj Te ha quedado super gracioso este post. 😀 Te comento algunos puntos, vale?
    – Yo me he dado cuenta que por aquí está muy de moda no solamente no decir ni el nombre del bebé, sino también no decir el sexo hasta que nace… pero creo que yo de esta alemanada paso!
    – Con lo de los apellidos… menudo dilema! Yo no quiero cambiarme los míos… y que mis hijos lleven solo el suyo, no me hace mucha gracia, la verdad. 🙁
    – El único punto en el que no coincido es el de la boda… jaja A mí no me gustan las bodas multitudinarias y él tiene una familia enorme…
    – Sabías que lo de los pendientes, no solo no se estila, sino que es delito… lo leí hace poco nosedonde! Pero vamos, que todo es cuestión de pasarse por una farmacia en España… 😉

    Un saludo!

    1. Hola Rosa, muchas gracias por tu comentario 🙂

      No me digas que lo de los pendientes es delito (¡!). No lo sabía. Que “exageraditos” son para algunas cosas… Respecto a los apellidos, te adelanto que en España no te dejan cambiarte los apellidos como pasa aquí. Aunque te cases con tu chico y quisieras cambiártelos, no puedes.

      Y siendo tú española, los niños que tengáis pueden llevar ambos apellidos como se hace en España. Así lo hemos hecho nosotros con Carlos 😉 .

      Un saludo y espero seguir leyéndote por aquí!
      Ana

      1. Anda! Pues no tenía ni idea que en España no se podían cambiar los apellidos.. jaja Me parece estupendo! 😉 Y entonces vuestro hijo tiene dos apellidos, primero el de él y el tuyo como cualquier español? Esto lo tiene solamente en los documentos españoles o en los documentos alemanes también? Pregunto porque pensaba que en Alemania solo permiten un apellido…

        Muchas gracias por toda la información que compartes, a mí por lo menos, me sirve de muchísima ayuda. 🙂

        Un abrazo!

        1. Carlos tiene apellidos “a la española”. El primero de su padre y el segundo de su madre. Tanto en documentos alemanes como en españoles. De hecho, no tuvimos ningún problema. Creo que por ser uno de los progenitores españoles lo hacen directamente si lo pides. Otra cosa es que a mi siempre me llaman por mi segundo apellido porque al estar acostumbrados a tener sólo uno, se creen que el primero forma parte de tu nombre 🙂 .

          ¡Qué bien que te sirva esta información!

          Un abrazo!

  3. Hola Ans,
    descubrí tu blog hace poquitos días y me he tenido ue reir con este post.
    Yo tb vivo en Hamburgo desde hace 5 años, voy para 9 años con mi marido alemán y tenemos un niño de 19 meses.
    Me siento totalmente identificada! Hihi
    Un abrazo
    Rocío

    1. Hola Rocío, ¡gracias por tu comentario!

      Estamos casi igual. Yo voy para 9 años con mi marido alemán (voy camino de los 5 años viviendo en Hamburgo) y tenemos a nuestro bebé de 10 meses, más otro que viene de camino. La verdad es que durante este tiempo nos hemos ido adaptando el uno al otro y diría que hemos conseguido grandes logros, aunque sigue habiendo cosas (como lo de no desvelar el nombre del bebé hasta que nazca o no decir que estás embarazada hasta los tres meses) que me siguen chocando mucho :D.

      Un abrazo,
      Ana

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